Un nuevo informe sobre el mercado laboral argentino encendió señales de alerta: tres de cada diez personas desocupadas buscan trabajo desde hace más de un año sin lograr reinsertarse.

El relevamiento fue elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, IPyPP, a partir de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares, EPH.

Según el estudio, durante el primer trimestre de 2026 la informalidad laboral alcanzó el 44,2%, reflejando que una parte importante de los trabajadores se desempeña sin plena protección laboral.

Más presión sobre el empleo.

La tasa de desocupación se ubicó en el 7,8%, dato también informado oficialmente por el INDEC para los primeros tres meses del año. En ese mismo período, la subocupación llegó al 11,1%.

Sin embargo, el análisis del IPyPP advierte que la presión real sobre el mercado laboral es más amplia. Al sumar a quienes están desempleados y a quienes trabajan menos horas de las que necesitan, la denominada presión efectiva alcanza al 23,7% de la población económicamente activa.

Esto significa que no solo preocupa la falta de empleo, sino también la cantidad de personas que, aun trabajando, buscan más horas o mejores condiciones para poder sostener sus ingresos.

Jóvenes, informalidad y pluriempleo.

El panorama es especialmente complejo entre los jóvenes de 18 a 24 años, donde el desempleo alcanza el 19,5%.

A esto se suma otro dato que marca la dificultad económica de muchas familias: el 10,4% de las personas ocupadas tiene más de un empleo.

Las diferencias salariales también muestran la brecha entre el empleo formal e informal. Según el informe, los trabajadores informales perciben en promedio alrededor de $700.000, mientras que el ingreso promedio del conjunto de los ocupados llega a $1.076.056.

Los datos reflejan que el problema laboral argentino no pasa únicamente por conseguir trabajo. También importan la estabilidad, la formalidad, la cantidad de horas disponibles y la capacidad real del salario para sostener a una familia.

En un contexto donde muchas personas buscan empleo durante meses sin respuesta, el trabajo vuelve a aparecer como una de las principales preocupaciones sociales del país.