El lunes por la mañana se hizo público el fallecimiento de Miguel Zabaleta a los 71 años de edad, después de atravesar una larga enfermedad. La triste noticia fue dada a conocer por su círculo íntimo. Durante sus últimos días se encontró rodeado de sus amigos y seres queridos, no pasó sus últimos momentos en soledad, por el contrario, fue acompañado por personas que fueron parte de su vida en sus diferentes etapas, tanto arriba del escenario como debajo.

Miguel Zabaleta dejó una marca única e imborrable en el rock argentino como la voz y el alma creativa del grupo Suéter, una de las bandas emblemáticas de la ola del pop-rock y la new wave argentina de los años 80.

Con su estilo vocal inconfundible, una sensibilidad melódica muy única y un toque de ironía y desfachatez, Zabaleta supo aportar clasicismo y frescura a una época de profunda transformación cultural para el país.

Su gran éxito llegó al frente de la banda Suéter, compuesta junto a músicos de la talla de Gustavo Donés y Jorge Minissale, con quienes compuso e interpretó himnos inoxidables del rock nacional.

Fue el autor de canciones emblemáticas de una época, creador y voz de clásicos que marcaron a varias generaciones, tales como "Amanece en la ruta", "El cantante fue a la esquina", "Vía México" y "Él anda diciendo".

Su sensibilidad y lirismo le dieron una identidad especial: mientras que la new wave de la época apostaba por ritmos bailables y divertidos, Zabaleta consiguió equilibrar la diversión con baladas de una carga emocional profunda. "Amanece en la ruta", en particular, quedó inmortalizada como una de las piezas líricas más desgarradoras y poéticas de la música argentina.

Algunas de sus colaboraciones fueron anecdóticas. A lo largo de su carrera tejió lazos estrechos con grandes figuras de la escena local, colaborando y compartiendo escenario con artistas de la talla de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Andrés Calamaro y los integrantes de Los Abuelos de la Nada.

Su partida deja un vacío en la historia de nuestro rock, pero su herencia sigue viva en cada frecuencia radial y en la memoria colectiva que aún canta sus canciones.