Este sábado 5 de septiembre entrará en vigencia en Argentina el nuevo Régimen Penal Juvenil, que reemplazará el sistema anterior y reducirá de 16 a 14 años la edad mínima para que un adolescente pueda ser responsabilizado penalmente.
La Ley 27.801 fue publicada el 9 de marzo y estableció un plazo de 180 días para comenzar a aplicarse. El régimen alcanza a jóvenes desde los 14 años y hasta el momento en que cumplen 18. Así lo establece el texto publicado en el Boletín Oficial.
No todos los casos terminarán en prisión.
La normativa contempla diferentes respuestas según la gravedad del delito, la edad del adolescente, el daño provocado y sus antecedentes.
Entre las penas previstas aparecen la amonestación judicial, la prohibición de acercarse a la víctima, las tareas comunitarias, la reparación del daño, las restricciones para concurrir a determinados lugares y el monitoreo mediante dispositivos electrónicos.
La privación de la libertad quedará reservada para los hechos más graves. Podrá cumplirse en el domicilio, en un instituto abierto o en un establecimiento especializado. La ley prohíbe las penas de prisión perpetua y establece un máximo de 15 años para los menores.
Separados de los adultos.
Los adolescentes detenidos deberán permanecer en espacios especialmente acondicionados, separados de las personas mayores de edad y bajo la atención de personal capacitado.
Además, deberán contar con acceso a educación, atención médica y psicológica, capacitación laboral y actividades deportivas o culturales orientadas a su reinserción.
La norma también invita a las provincias, incluida Corrientes, a adecuar sus procedimientos y establecimientos para cumplir con las nuevas disposiciones.




