Según el nuevo informe, existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno permanezca activo hasta febrero de 2027. Sus efectos sobre las lluvias y las temperaturas podrían extenderse durante buena parte del próximo año.

¿Qué está ocurriendo?

El Niño se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial presentan temperaturas superiores a las habituales. Este calentamiento altera la circulación atmosférica y modifica el comportamiento del clima en distintas partes del planeta.

La OMM explicó que las temperaturas del Pacífico continúan aumentando y que el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y febrero.

Un episodio tan fuerte puede favorecer:

  • Lluvias abundantes y tormentas intensas.

  • Crecidas de ríos e inundaciones.

  • Sequías en determinadas regiones.

  • Olas de calor y temperaturas superiores a las normales.

  • Problemas para la producción agropecuaria, el transporte y el abastecimiento de agua.

Sin embargo, el organismo aclaró que los efectos no serán iguales en todos los países ni en todas las regiones. La intensidad de El Niño tampoco significa que necesariamente se producirán inundaciones en cada localidad.

Atención en Corrientes y San Isidro.

Para Corrientes y especialmente para las zonas rurales, el anuncio refuerza la necesidad de seguir los pronósticos oficiales y mantener medidas preventivas ante posibles períodos de lluvias intensas.

En San Isidro, donde numerosas familias dependen de caminos rurales y viven cerca de cursos de agua, la prevención será fundamental. La advertencia internacional no representa un pronóstico puntual para la localidad, pero sí brinda tiempo para revisar alcantarillas, desagües, caminos y protocolos de asistencia.

La OMM remarcó que los organismos meteorológicos nacionales y las alertas locales continuarán siendo las fuentes oficiales para conocer cómo podría afectar el fenómeno a cada región.

El Niño es un proceso natural que suele aparecer cada dos a siete años. No es provocado por el cambio climático, aunque puede combinarse con el calentamiento global y aumentar el riesgo de eventos meteorológicos extremos.