La XIII Estudiantina San Isidro 2026 volvió a reunir a estudiantes, docentes, familias y vecinos en tres jornadas cargadas de alegría, compañerismo y emoción.
La celebración comenzó el jueves en la Escuela Primaria N.º 526, donde se desarrolló la sexta edición del Certamen Cultural. Los estudiantes pusieron a prueba sus conocimientos en Lengua, Matemática, Biología y Geografía.
La Extensión Áulica Pago Redondo obtuvo el primer puesto de la competencia cultural, mientras que la EFA Yahá Katú alcanzó el segundo lugar.
La fiesta continuó en el Camping Municipal Santa Rosa, con competencias de fútbol, vóley, salto en largo y truco. Las delegaciones defendieron los colores de sus instituciones con pasión, respeto y un gran espíritu deportivo.
Cada partido, punto y presentación estuvo acompañado por el aliento permanente de compañeros, docentes y familiares. Más allá de los resultados, las jornadas dejaron momentos de integración y nuevas experiencias para los jóvenes de toda la jurisdicción.
El sábado llegó el esperado cierre con la entrega de premios y la elección de los nuevos soberanos estudiantiles. Micaela Velázquez fue coronada reina y Hernán Zapata Correa, rey de la Estudiantina 2026.
Tras completar las diferentes competencias, la EFA Yahá Katú obtuvo el mayor puntaje y se consagró campeona general de la decimotercera edición.
La última noche terminó con música, baile y las presentaciones de Los Príncipes del Chamamé, Los Príncipes Cumbieros, Los Aguará del Chamamé y Aguará Cumbiero.
Una fiesta que también se reflejó en los números.
La magnitud de la Estudiantina quedó demostrada tanto en el predio como en las redes sociales:
Más de 1.000 personas asistieron durante el jueves y viernes.
Más de 400 espectadores siguieron en vivo el cierre y la entrega de premios del sábado a través del facebook de la municipalidad.
Las publicaciones realizadas durante los tres días superaron las 95.000 visualizaciones.
Desde la organización agradecieron a las instituciones educativas, estudiantes, familias, docentes, clubes, policía, medios de prensa y trabajadores que hicieron posible esta nueva edición.
Durante tres días, San Isidro volvió a llenarse de colores, banderas, abrazos y sueños compartidos. Porque la Estudiantina no solamente se mira: se vive, se comparte y queda para siempre en el corazón.




