El Municipio informó que realiza traslados y asistencia, construye refugios y ejecuta tareas de zanjeo para facilitar el escurrimiento del agua.

La creciente del río Paraná continúa afectando a familias de San Isidro. El avance del agua sobre viviendas y caminos dificulta el acceso a distintos sectores y también impacta en vecinos que viven de la producción y la ganadería.

Ante esta situación, según fuentes consultadas por este medio realizan recorridas, traslados y tareas de asistencia, al tiempo que avanza en la construcción de módulos habitacionales para quienes tuvieron que dejar sus hogares.

Durante una de las recorridas por las zonas afectadas, la intendenta Vilma Ojeda visitó a una vecina cuya vivienda ya había sido inundada, la mujer había pasado la noche sin poder dormir y pidió un lugar donde resguardarse en una zona más alta, pero cerca de su casa.

En respuesta, el equipo municipal construyó un refugio donde la vecina puede permanecer junto a su familia.

Zanjeo en el casco urbano

En paralelo a la asistencia en las zonas afectadas por la creciente, el área de Obras Públicas siguen realizando trabajos de zanjeo en el casco urbano para favorecer el escurrimiento del agua y reducir su acumulación.

Las tareas también buscan mejorar los desagües y contribuir al mantenimiento de caminos y espacios cercanos a las viviendas.

Desde el Municipio señalaron que su prioridad ante la emergencia es acompañar a las familias que atraviesan esta difícil situación.