El avance del agua ya dejó aislado a un sector de San Antonio Isla y obligó a reforzar la asistencia municipal. Este jueves, la intendente Vilma Ojeda y el equipo de Desarrollo Social estuvieron nuevamente en el paraje para reunirse con las familias, atender necesidades y coordinar los próximos pasos ante la creciente.
La intervención dio continuidad a la organización definida en una reunión previa de gabinete, donde se establecieron responsabilidades para asistir a vecinos evacuados, autoevacuados y en situación de riesgo por la suba del Paraná y los cauces aledaños.

Asistencia en el territorio
Durante la recorrida en San Antonio Isla, el equipo municipal entregó chapas, postes y nylon para levantar techos y armar módulos habitacionales. También hubo asistencia de enfermería y acompañamiento social.
La intendenta y los equipos recorrieron el espacio previsto para alojar a las familias si resulta necesario evacuar. En el encuentro con los vecinos se relevaron necesidades y se coordinaron medidas frente al ingreso del agua en los accesos.
El aislamiento afecta a una parte del paraje, mientras continúa la preocupación por la evolución de la creciente.

Todas las áreas, con prioridad en la emergencia
En la reunión de gabinete, Ojeda identificó tres sectores afectados: Stella Maris, El Quebracho y San Antonio Isla.
Según informó el Municipio, todas las áreas y el personal municipal deberán priorizar la emergencia hídrica, especialmente Salud y Acción Social. La disposición contempla la disponibilidad de personal y vehículos durante las 24 horas para responder a las necesidades de las familias afectadas.
La organización también prevé responsables por zona para recibir, administrar y distribuir materiales, mercadería y otros elementos de asistencia.
Coordinación y espacios de alojamiento
El Municipio anunció que coordinará los operativos con DPEC, Vialidad y otras instituciones. Los traslados y los recursos entregados quedarán registrados por el personal municipal para ordenar la asistencia en cada sector.

Como posibles centros de evacuación se contemplan escuelas, capillas, salitas y otras instalaciones municipales, de acuerdo con las necesidades y condiciones de cada lugar.
La emergencia ya tiene consecuencias concretas sobre los accesos y la vida cotidiana de las familias. La respuesta municipal combina la asistencia inmediata con la preparación de alojamientos y operativos ante un posible avance del agua.




