Una de las figuras fundamentales de la historia de la informática y la exploración espacial, murió a los 90 años. El fallecimiento ocurrió el 30 de septiembre y fue anunciado el miércoles 7 de octubre por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Hamilton lideró el equipo de ingeniería de software del Laboratorio de Instrumentación del MIT que desarrolló los programas de vuelo para las misiones Apolo de la NASA.
Su aporte quedó demostrado durante uno de los momentos más delicados del Apolo 11. Poco antes del alunizaje, la computadora del módulo lunar se sobrecargó. El software permitió priorizar las tareas esenciales y mantener el funcionamiento necesario para continuar el descenso. La NASA reconoció posteriormente ese trabajo y su importancia para el éxito de la misión.

Formada en Matemáticas, Hamilton comenzó su carrera trabajando en programas de predicción meteorológica. Más adelante contribuyó a consolidar la ingeniería de software como una disciplina propia, cuando la programación todavía estaba dando sus primeros pasos.
En 2016 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, otorgada por Barack Obama, por sus contribuciones a la tecnología y la exploración espacial.
Su historia recuerda que detrás de aquel primer paso sobre la Luna también hubo años de programación, pruebas y un equipo preparado para responder cuando algo saliera mal.




