La falta de una conexión estable a internet en algunas áreas de la Municipalidad de San Isidro generó cuestionamientos públicos y reclamos sobre las condiciones en las que trabaja parte del personal.

Hoy internet no es un lujo, sino una herramienta indispensable para realizar trámites, responder consultas, cargar información, comunicarse con otros organismos y sostener el funcionamiento diario de muchas oficinas.

Sin embargo, una mirada responsable también exige conocer qué hay detrás del problema.

Según pudo saber San Isidro Noticias a través de fuentes confiables vinculadas al funcionamiento municipal, la gestión anterior, del ex intendente Carlos Martinez, dejo una DEUDA cercana a los 3 millones de pesos correspondiente al servicio de internet por fibra óptica.

Esa situación condicionaría actualmente la posibilidad de restablecer con normalidad una conexión que debería estar operativa para todas las áreas del edificio municipal.

Hay Starlink, pero una antena no alcanza para todo el edificio.

Actualmente, el edificio municipal cuenta con una antena Starlink. Este sistema puede ofrecer buena velocidad y ser útil en determinados contextos, pero eso no significa que tenga capacidad suficiente para abastecer por sí solo a todas las oficinas y trabajadores de manera estable.

La explicación es simple: la conexión disponible debe repartirse entre todos los dispositivos conectados.

Si unas 100 personas utilizan computadoras, celulares, impresoras, sistemas de gestión, videollamadas, descargas o consultas al mismo tiempo, cada una consume una parte de esa capacidad. Cuantos más usuarios se conectan, menor puede ser el rendimiento para cada dispositivo.

A eso se suma otro problema: el alcance del Wi-Fi.

El router de Starlink puede funcionar bien en una vivienda o en un espacio reducido, pero un edificio municipal tiene oficinas, paredes, pasillos y sectores alejados. Todos esos obstáculos debilitan la señal y pueden generar zonas con poca cobertura o directamente sin conexión.

Para distribuir internet correctamente en todo el edificio no alcanza con instalar una antena. Se necesita una red interna adecuada, con cableado, equipos de distribución, varios puntos de acceso y una administración que priorice las áreas esenciales. Todo eso requiere inversión.

¿Privilegios o priorización de servicios?

Que algunas dependencias tengan conectividad y otras no puede generar malestar. Pero esa situación no demuestra por sí sola la existencia de privilegios.

Cuando la capacidad es limitada, resulta razonable priorizar los sectores que necesitan internet para prestar servicios indispensables, realizar trámites urgentes o mantener comunicación con organismos provinciales y nacionales.

Convertir una sospecha en acusación sin explicar las limitaciones técnicas ni la deuda recibida muestra solamente una parte de la realidad.

Administrar con recursos escasos.

Con fondos limitados y obligaciones pendientes, el Municipio hace malabares para mantener conectados los servicios básicos y sostener el funcionamiento cotidiano.

En ese escenario, Starlink aparece como una respuesta provisoria, útil para determinadas áreas, pero insuficiente para cubrir toda la estructura municipal.

La solución requerirá regularizar la situación del servicio de fibra óptica, además de instalar una red interna preparada para distribuir la conexión de manera eficiente.

La diferencia está en qué se hace después de formular la pregunta: ¿se puede instalar una sospecha o se puede investigar el contexto completo?

Desde San Isidro Noticias elegimos lo segundo. La falta de internet debe resolverse, pero la comunidad también merece saber que el problema no comenzó hoy, que existe una deuda heredada cercana a los 3 millones de pesos y que una sola antena, por más moderna que sea, no puede reemplazar toda una infraestructura de conectividad.