El Gobierno de Corrientes comenzó a reforzar su estrategia sanitaria contra el dengue, con la mirada puesta en los próximos meses y en el posible impacto climático asociado al fenómeno de El Niño.

La preocupación principal está vinculada al aumento de lluvias y temperaturas, dos condiciones que favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.

El ministro de Salud Pública, Emilio Lanari, señaló que la Provincia trabaja para ampliar la disponibilidad de vacunas y fortalecer las tareas preventivas antes de un eventual incremento de casos.

“Sabemos que, si va a hacer calor y va a haber aumento de lluvia, seguramente después de eso vendrá el dengue”, advirtió el funcionario.

Desde la cartera sanitaria remarcan que Corrientes se encuentra en una etapa de interbrote, es decir, un período en el que la circulación viral es baja, pero se mantienen activas las acciones de vigilancia, control y prevención.

Lanari indicó que, hasta el momento, la provincia registra pocos casos confirmados durante la actual gestión, aunque aclaró que no hay margen para relajar los cuidados.

La estrategia apunta a anticiparse a un posible nuevo brote, especialmente si las lluvias previstas para la región comienzan a intensificarse hacia la primavera.

El plan incluye el trabajo conjunto entre Epidemiología, equipos territoriales, brigadas sanitarias y municipios, con recorridas casa por casa para detectar y eliminar criaderos.

También se prevé reforzar controles en zonas con mayor movimiento de personas, ampliar puntos de vacunación en Capital y fortalecer la atención en hospitales del interior provincial.

Las autoridades sanitarias insisten en que la prevención comunitaria sigue siendo clave. Por eso recomiendan eliminar agua acumulada en baldes, macetas, neumáticos, botellas y cualquier recipiente que pueda convertirse en criadero.

También se aconseja mantener tapados los tanques, usar repelente, colocar mosquiteros y consultar rápidamente ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor muscular, dolor articular o malestar general.

En Corrientes, el objetivo es llegar preparados antes de que las condiciones climáticas favorezcan una mayor presencia del mosquito. La prevención, una vez más, será la herramienta central para reducir riesgos.