El miércoles 29 de julio, la sesión prevista no pudo realizarse debido a la ausencia de la mayoría de los ediles. Ángel Saucedo fue el único concejal presente y aseguró que no había recibido ninguna comunicación previa sobre la suspensión.
“Hoy teníamos muchos temas para tratar, pero quedarán para la semana entrante”, manifestó. El episodio fue informado anteriormente por San Isidro Noticias.
El informe trimestral debió entregarse en mano.
La situación volvió a quedar expuesta este viernes, cuando la intendente Vilma Ojeda debía presentar el informe trimestral del Ejecutivo municipal.
Según explicó la jefa comunal, el documento debía ser recibido por el presidente del Concejo en la Secretaría del cuerpo. Sin embargo, ante la ausencia de autoridades, decidió entregárselo personalmente al concejal Saucedo para cumplir con el plazo establecido.
“Nosotros teníamos que entregar en fecha, tiempo y forma el informe trimestral. Como hoy es el último día y está presente el concejal Saucedo, le voy a hacer entrega a él”, expresó Ojeda durante el momento registrado en video.
El Ejecutivo cumplió con su obligación, aunque debió hacerlo mediante un procedimiento excepcional debido a la falta de autoridades legislativas presentes.

Un proyecto ambiental que continúa esperando.
Entre los asuntos pendientes se encuentra el proyecto presentado por la Secretaria de Gobierno, Dra. Joana Machuca, para crear el Programa de Clasificación Domiciliaria y Recolección Diferenciada de Residuos Sólidos Urbanos.
La iniciativa busca promover la separación de residuos en los hogares, reducir la basura que llega al basural municipal, mejorar la higiene urbana y fortalecer la conciencia ambiental.
Pese a su importancia sanitaria y ambiental, el proyecto continúa sin ser debatido. Si existen observaciones o diferencias, corresponde tratarlas dentro del recinto. Mantener estas iniciativas detenidas no perjudica solamente a una gestión: retrasa soluciones y limita el crecimiento.

Presencia en actos, ausencia en el recinto.
Días antes de la sesión suspendida, algunos concejales participaron de la Jornada Agropecuaria realizada en Tres Bocas, donde también reaparecieron exfuncionarios de la gestión anterior.
La presencia quedó registrada en otra nota de San Isidro Noticias.
Participar en actividades públicas es legítimo y también forma parte de la vida política. Sin embargo, la responsabilidad principal de quienes ocupan una banca es garantizar el funcionamiento del Concejo, asistir a las sesiones y tratar los temas que afectan a la comunidad.

*Este medio mantiene abierto su espacio para que las autoridades y los integrantes del Concejo Deliberante puedan brindar su versión.
Mis 2 centavos.
La falta de sesiones no es solamente un problema político o administrativo. Cuando el Concejo no funciona, los proyectos se demoran, las soluciones no llegan y toda la comunidad queda paralizada.
Se necesita crecer, generar empleo, atraer inversiones, mejorar la salud, la educación entre otros temas que permitan mejorar la vida de sus vecinos. Sabemos que vivimos en tiempos difíciles donde un Gobierno Nacional esta ausente pero para lograr crecer hacen falta instituciones activas, diálogo y reglas claras. Un pueblo atravesado por deudas de la gestión anterior, por discusiones sin sentido, enfrentamientos y diferencias corre el riesgo de perder oportunidades que quizás no vuelvan a presentarse.
No se trata de oficialismo ni de oposición. Se trata de comprender que, mientras la política discute quién tiene razón, muchas familias esperan trabajo, mejores servicios y posibilidades para desarrollarse sin tener que abandonar su pueblo.
Las diferencias son legítimas, pero deben debatirse con responsabilidad dentro del recinto. El pueblo necesita que sus representantes estén a la altura, trabajen en conjunto cuando el bien común lo exige y comprendan que ninguna disputa política puede estar por encima del futuro de la comunidad.
El tiempo que se pierde también puede traducirse en proyectos demorados, inversiones que eligen otro destino y empleos que nunca llegan. Es momento de dejar de lado las discusiones estériles y comenzar a pensar seriamente qué pueblo queremos construir.
San Isidro tiene potencial para crecer. Lo que necesita es una dirigencia capaz de dialogar, trabajar y poner a los vecinos por encima de cualquier interés o personal.
y para cerrar,
CON POCO, SE PUEDE HACER MUCHO.

