La previa de la final del Mundial 2026 sumó un capítulo político y simbólico fuera de la cancha. En las últimas horas se difundió una imagen de Donald Trump saludando a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, durante un encuentro con autoridades vinculadas a la FIFA y dirigentes del fútbol internacional.

La foto apareció en medio de la repercusión generada por la bandera con la consigna “Las Malvinas son Argentinas”, exhibida por jugadores argentinos tras la victoria ante Inglaterra en semifinales.

El gesto de los futbolistas tuvo fuerte impacto en Argentina, donde el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas forma parte de una causa histórica y nacional. Sin embargo, también generó cuestionamientos desde sectores británicos, que pidieron una revisión del episodio por parte de la FIFA.

Según trascendió, desde el entorno de la Casa Blanca habrían rechazado una posible sanción contra los jugadores argentinos, al considerar que el mensaje puede ser interpretado dentro del marco de la libertad de expresión.

La situación se da en un contexto especialmente sensible, ya que el partido entre Argentina e Inglaterra estuvo cargado de simbolismo por la historia deportiva y política que une a ambos países.

Mientras tanto, la Selección Argentina continúa enfocada en la final del mundo. El equipo dirigido por Lionel Scaloni enfrentará a España este domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con la ilusión de sumar una nueva estrella.

El episodio vuelve a mostrar que una Copa del Mundo muchas veces supera lo estrictamente deportivo. En este caso, la clasificación argentina a la final quedó atravesada por una imagen, una consigna histórica y una discusión internacional que sigue generando repercusiones.