Los trabajadores de la construcción tendrán una nueva actualización salarial a partir de agosto, tras el acuerdo paritario firmado entre la UOCRA, la Cámara Argentina de la Construcción y la Federación Argentina de Entidades de la Construcción.
El incremento acordado será del 1,9% sobre los salarios básicos vigentes en julio. La suba forma parte del esquema que ya había fijado aumentos del 2,1% en junio y del 2% en julio.
Los nuevos valores comenzarán a regir desde el 1 de agosto de 2026 para el personal comprendido en el convenio de la construcción, con escalas diferenciadas según la zona del país.
En la Zona A, donde se encuentra incluida Corrientes, el jornal total para un oficial especializado será de $7.420.
En tanto, un oficial cobrará $6.348 por jornal, un medio oficial percibirá $5.866 y un ayudante recibirá $5.399.

Para los serenos, la remuneración mensual en esta misma zona será de $980.858.
Tomando como referencia una jornada de 8 horas diarias y un mes laboral de 22 días, en Corrientes un oficial albañil tendría un ingreso mensual estimado de $1.117.248 en bruto.
En el caso de un ayudante, el cálculo aproximado sería de $950.224 brutos mensuales; para un medio oficial, $1.032.416; y para un oficial especializado, alrededor de $1.305.920.
Cabe aclarar que se trata de una estimación aproximada, antes de descuentos y sin incluir adicionales, viáticos, presentismo, horas extra u otros conceptos que puedan corresponder según cada obra o empleador.
La escala presenta valores más altos en otras regiones por la aplicación de adicionales de zona. En la Zona B, que incluye provincias como La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut, los montos serán superiores. También habrá diferencias en Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El acuerdo tendrá vigencia hasta el 31 de agosto de 2026. Además, las partes mantendrán una comisión especial para seguir la evolución de la economía y de la actividad, con el objetivo de evaluar futuros ajustes.
La actualización llega en un contexto irregular para el sector. Aunque la construcción mostró algunos signos de mejora interanual en mayo, los datos posteriores volvieron a marcar señales de retracción.
Para los trabajadores, la nueva escala implica una recomposición de los básicos. Para la actividad, el desafío sigue siendo recuperar movimiento de manera sostenida, en medio de costos elevados y una demanda que todavía no termina de estabilizarse.




