Brasil volvió a mostrar su jerarquía en un partido complicado y consiguió una clasificación trabajada a los octavos de final del Mundial 2026. En Houston, el seleccionado dirigido por Carlo Ancelotti derrotó 2-1 a Japón después de estar abajo en el marcador y selló el triunfo en los minutos finales gracias a Gabriel Martinelli.

El encuentro comenzó con dominio brasileño en la posesión, aunque sin demasiada profundidad. Japón, ordenado y rápido para salir de contra, aprovechó una mala salida de la defensa sudamericana y golpeó primero. Kaishu Sano recuperó, avanzó con decisión y definió con un remate bajo para poner el 1-0 en la primera parte.

La ventaja japonesa expuso las dificultades de Brasil para romper líneas. La Canarinha movía la pelota, pero le costaba encontrar espacios y generar peligro claro ante un rival compacto, disciplinado y bien parado cerca de su área.

En el complemento, Brasil cambió la intensidad. Con más empuje que claridad, empezó a cargar el área y encontró el empate a los 55 minutos: Casemiro ganó de cabeza y puso el 1-1, devolviéndole vida al equipo de Ancelotti.

A partir de allí, la Verdeamarela creció en el partido. Vinícius Júnior tuvo una de las más claras con una gran acción individual, pero entre el arquero Zion Suzuki y el palo le negaron el segundo gol. Japón resistía como podía, mientras Brasil insistía con centros y ataques cada vez más directos.

Cuando todo parecía encaminado al tiempo suplementario, apareció la jugada decisiva. Una falla en el fondo japonés dejó a Brasil con campo para atacar, Bruno Guimarães filtró la pelota y Gabriel Martinelli definió con tranquilidad para marcar el 2-1 definitivo.

Con esta victoria, Brasil avanzó a octavos de final y ahora espera por el ganador del cruce entre Costa de Marfil y Noruega. El próximo partido será el domingo 5 de julio en Nueva Jersey.

La Verdeamarela había llegado a esta instancia como primera del Grupo C, tras empatar ante Marruecos y vencer a Haití y Escocia. Ahora, con una clasificación sufrida pero valiosa, mantiene vivo su sueño mundialista.